Galerías históricas
La Plaza de América, desde el tranvía al túnel bajo la colosal Puerta del Atlántico
De su superficie desapareció el tranvía y se erigió una colosal puerta granítica de más de 400 toneladas de peso y 14 metros de altura. Bajo ella, se excavó un túnel para dotar de mayor fluidez al creciente tráfico de Vigo. Esta ha sido la radical transformación de la Plaza de América, punto neurálgico y emblema de la ciudad.

Plaza de América: del tranvía al túnel bajo la Puerta del Atlántico / Jesús de Arcos
Punto neurálgico del tráfico en Vigo, escenario de celebraciones celestes y verbenas navideñas... la Plaza de América es todo un emblema de la ciudad. En la última década del pasado siglo vivió la gran revolución que cambiaría para siempre su aspecto, tanto en superficie como bajo tierra. Desapareció el tranvía, se excavó un túnel y la pequeña rotonda ajardinada dio paso a una gran plaza monumental.
Tranvía
Las cocheras se ubicaban al pie de la gran plaza, en el nacimiento de la Avenida de Castelao. De ellas partían y a ellas regresaban las distintas líneas que conectaban la ciudad, hasta que el 31 de diciembre de 1968 el tranvía desapareció del mapa del tráfico urbano. Al día siguiente entraría en servicio el transporte público en autocar en cargo de Vitrasa.
Hasta entonces, el centro de la Plaza de América estaba marcado por la “y” que formaban las vías del trolebús. Este cruce estaba protegido por tres pequeñas isletas de asfalto sobre las que se elevaban unas farolas para mejorar la visibilidad.
Rotonda con farola
Tras la desaparición del tranvía, esas tres isletas de fundieron en una única rotonda circular que ordenaba el tráfico. Era pequeña y, en un principio, careció de ornamentación. Luego sumaría una estrecha zona ajardinada. Ninguna escultura o monumento la decoraba, tan solo con una farola con cuatro luminarias para iluminar la calzada.
A lo largo de dos décadas, ese fue el aspecto que presentó la Plaza de América. Y los baches. Ya que las numerosas quejas de los conductores sobre el mal estado del firme obligó a importantes asfaltados.
Túnel y Puerta del Atlántico
Pero la gran revolución de la Plaza de América tuvo lugar entre los años 1990 y 1991, cuando se construyó el túnel y se instaló en superficie la colosal «Puerta del Atlántico», obra de Silverio Rivas.
Por entonces, el ingente tráfico rodado en la ciudad urgía medidas que facilitasen la movilidad urbana. Entre ellas, el subterráneo de Plaza de España y el de Plaza de América. Se preveía que este último absorbiese unos 20.000 de los 100.000 vehículos que soportaba a diario. Costó 2,1 millones de euros (350 millones de pesetas en la época).

Así se construyó el túnel de Plaza de España de Vigo / Jesús de Arcos
Las obras en As Travesas se iniciaron en marzo de 1990, hace ahora 35 años. Los trabajos transcurrieron en paralelo a la creación del gran monumento que coronaría la nueva plaza: una colosal figura de granito de más de 400 toneladas de peso y 14 metros de altura sobre un estanque circular de 40 metros de diámetro con chorros de agua.
El artista Silverio Rivas ganó el concurso público con un homenaje al continente americano y su relación histórica con Vigo: tanto por la emigración como por el transporte de mercancías del puerto, erigiéndose la ciudad como una auténtica 'puerta del Atlántico'.
El gigantesco arco de granito rosa se talló en las propias canteras de Porriño. Además de él, el conjunto consta de otros dos bloques de piedra apostados en el inicio de la Avenida de Castelao y de la Gran Vía.
Túnel y «Puerta del Atlántico» se inauguraron el 3 de mayo de 1991, con un acto institucional atípico al que no asistió el alcalde Manoel Soto para esquivar las protestas de distintos colectivos. Por un lado, los trabajadores del naval, y por el otro los vecinos de San Paio de Navia en contra de la instalación de una incineradora en su parroquia.
Soto acudiría al lugar una hora después de la inauguración oficial.
Símbolo de Vigo
La Plaza de América se convirtió en epicentro de las celebraciones en la ciudad desde que en 1992 la afición del Celta festejase por primera vez en la gran fuente de As Travesas el ascenso a Primera División. En 1999, la rotonda acogió la primera gran verbena pública de Fin de Año de la ciudad.

Marta G. Brea
Peatonalización
El último gran cambio de esta plaza tuvo lugar en 2019, cuando el estanque y los chorros de agua se sustituyeron por un oasis peatonal. Desde comienzos de los 2000, el estanque había perdido su agua y sus chorros en numerosas ocasiones debido a las filtraciones hacia el túnel y la plaza. Esta problemática llevó a acometer varias actuaciones para su impermeabilización.
Finalmente, se optó por reformar el plaza y el monumento - con el visto bueno de su autor- para convertirlos en un gran paso peatonal sembrado de olivos que permite cruzar la glorieta en varios sentidos.
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