El envejecimiento en el empleo público pesa casi el doble que en el privado

Los trabajadores que superan los 55 años suponen el 31% en la esfera pública, mientras que en las empresas solo son el 18%

Genera un problema de reemplazo a medio plazo

Un funcionario en las dependencias centrales de la Xunta en Santiago

Un funcionario en las dependencias centrales de la Xunta en Santiago / Xoán Álvarez

Daniel Domínguez

Daniel Domínguez

Santiago

Hace unos años, Ignacio bromeaba con un excompañero periodista sobre su nuevo trabajo en la Administración. «Tenemos mejor horario, pero es todo más aburrido. Quizás es que mis compañeros son todos mucho mayores que yo», decía. Más allá de la broma, la realidad es que el sector público está casi el doble de envejecido que el privado., pues el primero cuenta con un 31% de su plantilla con más de 55 años en Galicia mientras que en el segundo el porcentaje es del 18%.

Las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran las diferentes estructuras laborales de ambos sectores, fruto del atractivo del empleo público como trabajo estable y de su menor rotación. «El envejecimiento de la mano de obra es mayor en el sector público que en el privado porque las carreras laborales se suelen alargar más en el sector público, en buena medida porque con esas edades no tienen los problemas de mantenimiento de empleo que tienen los empleados más veteranos del sector privado», explica Alberto Vaquero, profesor titular de Economía Aplicada de la Universidade de Vigo y miembro del grupo de investigación GEN-Ecobas.

El análisis de franjas de edad muestra que en el sector privado el 25,7% de empleados cuenta con entre 16 y 34 años (192.700 personas), por un 26,4% entre 35 y 44 (197.800), un 30% entre 45 y 54 (224.500) y un 18% que supera los 55 (134.200). Por contra, en el ámbito público solo el 12% tiene menos de 35 años (23.900), por un 23,3% entre 35 y 44 (46.500) y un 33,7% entre 45 y 54 (67.200). El citado 31% de mayores de 55 años supone 61.500 empleados.

Esta situación impacta de lleno en los servicios públicos, especialmente en sanidad y educación. «Un claro ejemplo es el fuerte envejecimiento de la plantilla en el profesorado universitario en Galicia, que algunas universidades, como la de Vigo, ya lo tienen presente en sus planes de futuro a medio y largo plazo», expone Vaquero.

Este profesor destaca que ese mayor envejecimiento genera «más problemas de bajas médicas». «Si fuese en tareas mecánicas con esa incidencia en las personas no sería tan grave, pero cuando afecta a pilares del Estado del Bienestar como sanidad, educación o servicios sociales e incluso justicia o seguridad ciudadana, los efectos son más importantes, por eso hay que prever con tiempo esta situación y contar con plantillas no tan envejecidas», añade, tras destacar el impacto de la congelación de las tasas de reposición durante la anterior crisis financiera, impidiendo la sustitución de todos los empleados que se jubilaban.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents