Las peatonalizaciones tensan el pleno de Cambados con bronca política y amenaza de expulsión

Un grupo de afectados acudieron a la sesión

«Grave es traer una moción a favor de Altri en un pueblo marinero», le replicó Abal a Fole

Imagen de archivo de la calle Infantas. |  Iñaki Abella

Imagen de archivo de la calle Infantas. | Iñaki Abella

Cambados

La polémica por la peatonalización de la plaza de Asorey no ha pasado y ha contagiado a los planes del Concello de Cambados para la calle Infantas. El propio cuatripartito reconoció que las formas no fueron correctas a la hora de contar con los afectados y aunque el nuevo caso es diferente, el PP ha querido poner el parche antes de la herida y presentó una moción para asegurar la realización de un estudio previo de tráfico y un consenso con comerciantes, hosteleros y vecinos antes de adoptar medida alguna.

La defendió durante el pleno del jueves que fue bastante tenso, con el alcalde, Samuel Lago, teniendo que llamar la atención a algunos asistentes -afectados por las medidas- e incluso pensándose la expulsión por las frecuentes interrupciones del debate político con comentarios como «para eso cobras».

Este fue especialmente bronco, sobre todo entre el concejal de Obras, José Ramón Abal Varela, y la portavoz de la oposición, Sabela Fole, a la que replicó : «Consecuencias gravísimas es lo que hiciste tú trayendo una moción para apoyar a Altri, en un pueblo marinero, tiene tela». Y es que los populares consideran se «está jugando» con los negocios de esta calles -pidió que dejaran intervenir a los presentes y así se hizo-.

Abal rechazó esa afirmación declarando que «nadie deja de comprar en un negocio por dar cincuenta pasos más» , al tiempo que les acusó de querer devolver los coches a la peatonalizada plaza de Fefiñáns y defendió que Asorey no tiene que ver con Infantas. De hecho, considera que su moción «no tiene sentido» porque hace cuatro año que está semipeatonalizada, permitiendo únicamente el paso de residentes y carga y descarga, pero «no se está cumpliendo». Así que, según indicó, su propósito es zanjar eso y retirar la carga y descarga, recuperándola en Isabel II y reforzando la de calle Nova.

El edil de Pode votó en contra y sus socios del cuatripartito también, pues aunque dicen entender que son cambios que precisan de una «adaptación», defienden que siguen el modelo de «todas las ciudades europeas con zonas monumentales», que hay una «gran mayoría de vecinos» que apoyan las peatonalizaciones y que «tenemos estudios» y se «está hablando con la gente e intentando llegar a acuerdos», añadió el socialista.

Por otra parte, la oposición solicitó que el Concello adopte medidas ante el caos por las obras de saneamiento de la Xunta y no sentó nada bien al gobierno: «El colmo de los colmos es que nos culpes de obras mal ejecutadas y de un descontrol absoluto cuando es un proyecto de la Xunta. El ejemplo es muy claro en la avenida de Galicia, la parte municipal lleva meses acabada», expuso el alcalde.

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