Frenazo en Balaídos: el Celta perdona y se deja dos puntos ante Las Palmas

Moleiro empató tras el descanso el tanto inicial de Alfon | Los celestes acumularon casi una veintena de ocasiones pero su falta de puntería terminó por penalizarles

Vigo

En una noche propicia para acomodarse en posiciones europeas el Celta pecó de falta de puntería ante un rival que apenas presentó batalla. Los celestes vieron volar la victoria a medida que malograban una ocasión tras otra. El partido se antojaba encarrilado en la primera mitad gracias a un tanto de Alfon y a una sensación de dominio casi absoluta, pero todo se complicó justo después de la reanudación. En la única acción clara de los visitantes Alberto Moleiro puso el definitivo tanto del empate. Giráldez tiró de todo su talento ofensivo para recuperar la ventaja. El Celta vivió durante toda la segunda mitad alrededor de la portería de los insulares. Faltó acertar en los metros finales. Los atacantes celestes se estrellaron una y otra vez contra la defensa rival. Cuando no eran las piernas de los zagueros fueron las manos de su portero y cuando no, un par de centímetros para que los disparos cogiesen portería.

La vuelta de tuerca habitual de Giráldez fue Iker Losada. El de Catoira fue titular por delante de Aspas o Fer López, que no aparecieron hasta la segunda mitad. Entre los titulares figuraban Ristic, por el sancionado Mingueza, y Damián, que configuró el doble pivote junto a Ilaix Moriba. Un equipo más físico que no dejó de asediar y desposeyó a Las Palmas del balón.

El Celta comenzó dominando con autoridad. Ante la pobre propuesta rival, el mayor peligro para los vigueses era caer en la modorra y perderse en largas posesiones sin profundidad. Alfon no lo consintió. El manchego fue un puñal por la banda izquierda que insistió e insistió hasta encontrar su premio al filo del descanso. El extremo del Celta le dio la noche a Viti, incapaz de sujetarlo en el uno contra uno. De su mano el Celta no dejó de pisar el área contraria, ya fuese con sus disparos o con sus asistencias. Su gol llegó tras una jugada muy rápida. Moriba recuperó la pelota en campo contrario, jugó hacia el centro con Borja Iglesias que giró el juego hacia Alfon. Conducción en paralelo al área y derechazo buscando la escuadra. El Celta golpeaba justo antes de irse al vestuario.

Pero donde las dan, las toman. En la primera y casi la única vez que Las Palmas pisó el área anotó el empate. Fue justo después de la reanudación. McBurnie se llevó a Starfelt a la banda y aprovechó el hueco en el área celeste para poner un balón al punto de penalti. Allí el más listo fue Fábio Silva, que la dejó pasar entre sus piernas para que Moleiro, desde la segunda línea, presentase el interior del pie para poner la pelota en el fondo de la red.

Ya habían entrado Fer López y Jailson cuando los canarios marcaron, al igual que Sandro y Essugo, con los que Diego Martínez deshizo su esquema de tres centrales y pudo disputar la posesión por momentos. Todavía quedaba toda la segunda mitad por delante, pero lo único que consiguió el Celta fue desesperar a su público con todas las acciones que se iban al limbo. El menos inspirado fue Ilaix Moriba. El medio guineano no es ni la mitad de buen futbolista dentro del área que en el centro del campo. En una de la dos veces que le encontraron dentro del área decidió faltal cuando podía tirar o ceder la pelota atrás a Marcos Alonso y en la otra, después de que Fer López le diese un pase brillante para ponerle mano a mano ante Horkaš, estuvo demasiado blando y su intento lo terminó sacando un defensa casi sobre la línea. También lo intentaron Fer López y Alfon con dos disparos cruzados que rozaron el palo.

Y Las Palmas estuvo muy cerca de ponerse por delante a falta de 20 minutos. Marcó Fábio Silva un gol anulado tras la revisión de un fuera de juego posicional de McBurnie en la jugada. Un toque de atención para un Celta al que ahora sí se le agotaba el tiempo. Giráldez decidió sacar a Borja Iglesias y colocar a Aspas en punta con la intención de que combinase con Fer López. También reemplazó a Damián por Beltrán, pero el equipo no mejoró con estos cambios. La última esperanza para la victoria estuvo en dos zurzados de Marcos Alonso que despejó como pudo Dinko Horkaš. Poco antes de que el árbitro señalase los cinco minutos de añadido Claudio tiró de Pablo Durán, el jugador de ataque que le quedaba en el banquillo. Ni con tanto delantero el Celta consiguió marcar. Lo intentó hasta el árbitro hizo sonar el silbato. Se quedó en Balaídos un punto que sabe a poco frente a un rival en descenso y después de encadenar tres triunfos consecutivos en Vigo. Sin embargo, ya son 40 puntos y ocho partidos sin conocer la derrota. Y pese al empate, los celestes se mantienen en el tren de Europa. El sábado un nuevo asalto en Mallorca, esta vez ante un rival directo.

Tracking Pixel Contents